
Reflexiones de un medio día de otoño, de un día cualquiera, como por ejemplo un miércoles.
Antes de empezar a escribir, me pondré un poco de música inspiradora, aunque quizás sea mejor el silencio. Y en mi propio Spotify tengo una lista de ''bonitas'' ya sabéis, bonitas, esas que te tocan el corazón, intentándote hacer llorar.
La semana pasada, no fue mi semana. Esta semana, no está siendo mi semana, y no sé porqué pero creo que este.. no va a ser mi mes. Espero que pase rápido y llegue pronto el frío Enero. Ese mes dónde todo empezó. No se si tengo los ojos acristalados o es una simple ilusión, consecuencia de mi estado de ánimo y la música de fondo.
Estos días me he sentido realmente estúpida, he sentido a lo largo de los días esa angustia que yo denomino, un dolor en el pecho, algo que no te deja apenas respirar, se te acelera el corazón y solo necesitas romper a llorar. Ahora me recorre un escalofrío por dentro, de los pies hasta la cabeza. Y tú hoy no sabrás que te extraño tanto.
Es ahora cuando me doy cuenta de todo lo que he dejado atrás, todo mis actos, todos mis miedos. Ahora me doy cuenta de que aún tengo mucho que aceptar, que asimilar y resolver, que huyendo las cosas seguirán ahí.
Esta sonando esa canción que siempre que la escuchaba me ponía a llorar. Han jugado con mis sentimientos, cuando empezaba a crecer. Ya esta canción no me afecta, esa historia ya no me afecta... O quizás esté ahí la clave de mi forma de ser.
Estado leyendo un blog, un blog que encontré por casualidad. Cada línea que leía, más le echaba de menos. Mi pregunta es.. ¿Qué es lo que echo de menos, a él o mis sentimientos?
Hoy por hoy, nuestra historia es inviable, pero deseo con todas mis fuerzas volver a sentir eso tan bonito que sentí. Saber que si estaba mal, él estaría ahí, por mí, porque me quería y sólo quería verme sonreír. Y que a pesar de todo el siempre tendría un abrazo y unas buenas palabras para mí. Que aunque me enfadase con él, él sabía estar ahí aguantando el chaparrón. Muchas gracias por cada momento que has compartido conmigo, por cada beso, por cada caricia, por cada mirada, que me dedicaste, gracias por cuidar de mí. Porque realmente no he sabido valorar todo lo que me has dado. Por regalarme tu felicidad y por intentar hacerme feliz. Por preocuparte por mi, por solo pensar en mi. Gracias, gracias.
Perdóname por todo el daño que te he hecho, perdóname por no saber darte lo mismo que tu me diste, por todas las cosas que hice y las que pensé. Perdóname. Perdóname por entrar de esa manera en tu vida y ahora querer salir, no me guardes rencor por nada. Perdóname por las noches sin dormir, por el tiempo llorado. Perdóname por no saber estar a la altura de la relación. Pero necesito sentirme sola, como estoy, necesito llorar como estoy haciendo. Necesito ser capaz de arreglar todo lo que tengo dentro. De ser capaz de no pensar el qué pasará de entregarme 100% a alguien y de llorar si lo necesito, de gritar.
Yo ya sabía que esto no sería fácil. Pero hoy soñé con estar en esas calles que me vieron nacer. Nadie puede llegar a imaginarse lo que puedo sentir si no lo has vivido antes. Nadie sabe lo fuerte que puedo llegar a ser o lo frágil que soy. Nadie, nadie, puede llegar a entender como necesito sentirme sólo 1 minuto, sentirme en casa, sentirme querida, sentirme querida de verdad, por esas personas. No podéis imaginar lo que daría solo por estar 5minutos con ella y mirarla a los ojos y romper a llorar desconsoladamente y que solo me abrazase.
Pero tendré que secarme las lágrimas, fingir una sonrisa y continuar haciendo mi vida, en un lugar dónde todo es totalmente distinto.
Ahora siento tantos cosas juntas, amor, dolor, ilusión, tristeza, pena, odio, añoranza...
Hoy siento que el mundo me queda grande.
Hoy, os echo de menos.