
Reflexiones de una noche de otoño, de un día cualquiera, como por ejemplo un sábado.
Sí, he vuelto aquí, después de unos meses.
Han cambiado cosas en mi vida, no sé si para bien, no sé si para mal... He aprendido a como hacer para sentirme mejor.
Ahora vivo a muchos kilómetros de la gente que me quiere y me cuida. Ahora soy yo quien me quiero y quien me cuido. Sé que me he sentido en algunos momentos realmente sola, sé que me seguiré sintiendo sola. Pero he de recordarme que esto es una decisión que medité y me planteé sus consecuencias.
Hoy, algo se marchó a unos cuantos kilómetros de mí, un poco más lejos de lo normal. Pero lo que se guarda en el corazón aquí se quedará.
Sola me voy a levantar como un rascacielos.